Introducción

 

Transportarte en el tiempo no es difícil una vez pisas el centro de Bogotá. Allí la nostalgia del pasado sigue intacta en fachadas, museos y en los tradicionales salones de onces de La Candelaria, que te prometen la mejor forma de resguardarse del frío matutino, al calor de un buen café.

Si caminas 30 minutos hacia el norte, llegarás a La Macarena y Bosque Izquierdo, hogar de escritores, poetas y artistas. Será inevitable que te contagies de su mística, mientras paseas por sus tiendas, restaurantes y galerías. Además, encontrarás interesantes joyas arquitectónicas como las Torres del Parque de Rogelio Salmona, uno de los símbolos urbanísticos de la ciudad.

Para finalizar el día, que mejor que hacerlo en el Centro Internacional, que te llevará por sus senderos y plazoletas mientras te maravillas con los reflejos del atardecer en las ventanas de los primeros edificios que la capital vio nacer.