Pepa Pombo

 

La moda y el poder de la familia

A la hora de hablar de moda colombiana, el nombre de Pepa Pombo es un referente obligado. Hablamos con la diseñadora bogotana, quien nos contó cuál es el motor que ha llevado su marca a lo más alto de la industria.

Todo comenzó por las texturas. Desde que era una niña, Pepa Pombo tenía la necesidad de tocar y sentir todo lo que fuera agradable para la piel.

Esa fascinación pronto llegó a su ropa. Pepa siempre fue distinta a la hora de vestirse, o al menos, así era como la veían, porque su estilo no era más que el reflejo sincero de su forma de ser. Ella veía en telas que cualquiera hubiera destinado a una cortina, a un mueble o incluso, a una colcha, el material ideal para una de sus creaciones. Fue así como poco a poco su imagen fue tomando forma y la gente comenzó a reconocerla, a pedir que la vistiera.

 

Familia Pombo

Pepa Pombo ha logrado convertirse en un referente de moda colombiana a nivel mundial con boutiques en México, España, Panamá, Guatemala y Estados Unidos. Pero detrás de esta marca con más de 40 años de trayectoria no solo está la mente creativa y curiosa de su fundadora. Pepa Pombo es una empresa que funciona y se ha expandido gracias al trabajo del mejor equipo de trabajo que ella podría desear: su familia.

José Pombo, su hermano, ha sido su socio desde el primer momento. Actualmente él, su esposa Patricia y Pepa, son las cabezas de la compañía. También están su hija Mónica Holguín, que siguiendo los pasos de su madre es hoy la directora creativa de la marca; su hijo Daniel, quien está en frente de la marca en México y sus sobrinos Carolina, la directora de comunicaciones; Camila, asesora permanente y Sebastián, el subgerente.

“Pepa Pombo mantiene su esencia porque aquí trabaja toda mi familia y toda mi gente. Tenemos un grupo de madres cabezas de familia que trabaja con nosotros hace muchos años; hoy sus hijas y nietas también hacen parte del equipo. Son más de 120 personas y todos hacen parte de nuestro éxito”.

Diversificarse, el futuro

Pepa Pombo no da puntada sin dedal. Décadas de conocimiento y trabajo le han dado la fórmula para emprender nuevos retos con éxito. Tras años vestir únicamente a mujeres, entre las que enlista orgullosa a María Félix, Elizabeth Taylor y Jacqueline Kennedy, la marca le apostó a la diversificación. Una línea de casa, una para niños y ahora una para hombres llamada ‘Señor Pombo’ a cargo de su sobrino Sebastián, con la que ha comenzado a conquistar el mercado masculino con pie derecho, es la confirmación de su experticia.

 

Moda colombiana

Las ideas provienen de cada uno de los miembros de su familia y nunca paran. La compañía es un laboratorio constante. “Cada uno tiene su propio mundo, de ahí salen las ideas. Entre más hacemos, más cosas se nos ocurren. Pero nuestra principal fuente de ideas proviene de ser únicos y no copiar. No nos dejamos llevar por nada que ya esté hecho o creado”.

Esta es la razón por la que el sello de Pepa Pombo es inconfundible. Tanto, que la misma diseñadora se queda encantada cuando, en cualquier parte del mundo, las personas reconocen una de sus prendas. “La gente no quiere vestirse como todo el mundo, por eso nosotros hemos hecho la diferencia en la moda colombiana, hemos aportado identidad. Esa es la razón por lo que mucha gente va a comprar a Pepa Pombo”, concluye la diseñadora, que desde hace muchos años divide su vida entre México y Colombia.